estos días, tras la muerte de Habermas, un filósofo de la escuela de Franckfurt, y como quién no quiere la cosa, me he acercado a la filosofía. hace tiempo me matriculé en la UNED, te lo juro, pero como soy un zoquete, me pareció harto complicado.
sí me apuras, te diré que, bajo el título de LA POSMODERNIDÁ, esto trata de ser el rincón filosófico menos filosófico del mundo. pero llevamos un montón de tiempo y no nos podemos volver atrás.
según me he ido enterando Habermas quería dialogar. eso, sobre todo. quería razonar. y puede que la razón comunicativa sería de lo más importante en la democracia, y en nuestra Europa.
de una forma callada, la presencia de Europa y de algunos líderes ( no voy a hablar de la res politicae) si te paras a pensar es la solución a estos turbios días, en los que nuestros primos T. y N. nos están sumiendo, de a poco, en el caos.
¿alguien está hablando para entenderse, en algún rincón del mundo? hay que proponer - en vez de imponer- y escuchar, en vez de silenciar. no voy a alargarme más, pero os dejo con ES POSIBLE construir orden sin soberano y legitimidad sin espada.
estoy en un chat bastante elevado. hablo poco y escucho leo más. háganse cargo. alguien dice, desde Córdoba ( Argentina): acabo de ver La Gracia de Sorrentino, la escena de la gota de lágrima de Giordano el astronauta flotando en la cabina ES poesía.
HE PASADO el fin de semana, chismorreando con un amor (perdono a todos y a todos pido perdón, no chismorreen demasiado, dirá Pavese, antes de suicidarse). nos hemos reído. hemos hablado de cual fue nuestra trayectoria después de alguna manera separarnos, pero con risas.
a lo tonto me lo bailo creía yo, que esto se solucionaba con la risa (defender la alegría, dirá el otro). también creía, como Kafka que, en un mundo sin dios, el sentido del humor es casi una obligación moral.
pero esta mañana.
esta mañana mi hermana me ha deslizado un reel. sale una niña de Gaza que entre alegría de niña dice que ya se quiere morir. le interrogan, le preguntan y dice, morir para descansar. descansar del mundo. de las inundaciones y de todo lo demás. previamente le dice a su interlocutor, que dios te ayude a ti, a mi no.
no se si reírme, o llorar. creo que voy a llorar, desde el pequeño confort de esta Europa, Habermas.