una elegía, vendría a ser un canto, un poema en el que se habla de alguien que se ha muerto. la más ejemplar (tomada como ejemplo) viene a ser La elegía a Ramón Sijé, cómo no, de Miguel Hernández, en la que primero dice
EN ORIHUELA, SU PUEBLO Y EL MÍO, SE ME HA MUERTO COMO EL RAYO, RAMÓN SIJÉ, CON QUIEN TANTO QUERÍA.
eso de entrada, que ya no puede decirse mejor, y luego ya:
YO QUIERO SER LLORANDO EL HORTELANO DE LA TIERRA QUE OCUPAS Y ESTERCOLAS, COMPAÑERO DEL ALMA, TAN TEMPRANO.
a veces tiro de elegía, cuando una persona amada lo está pasando mal. y esta tarde he pensado que tendría que componer una. pero es difícil.
a mí me gusta nombrar a alguien para acompañar en los tiempos de la penumbra.
si ustedes me están oyendo leer como leo, no sé si bien o mal, es por mis maestros, y por él. sobre todo, por él. si ustedes alguna vez me oyen decir un poema de Nicanor Parra que dice:
POR SER LA PRIMERA VEZ
QUE EN ESTA CASA YO CANTO
GLORIA AL PADRE, GLORIA AL HIJO
Y GLORIA AL ESPÍRITU SANTO.
es por él.
conocí Colombia, Agustín García Calvo y Chicho Sánchez Ferlosio. Recuerde el alma dormida avive el seso y despierte. en Buenos Aires busqué canciones de la Resistencia, me dijo donde tenía que buscarlas. y amo el poema que dice PARA QUE BEBAMOS LA RUBIA CERVEZA DEL PESCADOR DE SCHILTIGHEIM. cuando puedan busquen la Oda a Walt Whitman que el interpreta o la canción que dice ÉRASE UN HOMBRE A UNA NARIZ PEGADO. yo que ni tansiquiera, conocí a Borges, es por él: SOLO UNA COSA NO HAY. ES EL OLVID0
esta tarde con unos amigos, hemos recordado algunas anécdotas a su lado.
ahora mismo, un poeta que no duerme, me ha dicho SE NOS VA EL AMIGO. y estoy escribiendo aquí, sin poder dormir, pensando en todo ese lenguaje que no comprendo bien, sedación, morfina, dolor...
les voy a dejar con uno de los últimos poemas que está pensando, es de Antonio Machado
HOY BUSCARÁS EN VANO
A TU DOLOR CONSUELO.
LLEVÁRONSE TUS HADAS
EL LINO DE TUS SUEÑOS.
ESTÁ LA FUENTE MUDA
Y ESTÁ MARCHITO EL HUERTO
HOY SÓLO QUEDAN LÁGRIMAS
PARA LLORAR. NO HAY QUE LLORAR, ¡SILENCIO!