HOY ME HE PUESTO DE FONDO música soul. Sería la banda sonora de un artículo que no está en mi mente.
Esta mañana me he tropezado a dos personas por la calle y he entrado un poco en shock. Creo que la palabra shock es una palabra de nueva planta. Un anglicismo. Un término que no me representa. Esa visión ha marcado la jornada.
A veces buscamos en el otro un monstruo. Pero alguien dijo que llamar a alguien monstruo es reducirlo a un solo aspecto de su yo. O sea, tú eres un monstruo y más cosas.
De un tiempo a esta parte me da miedo usar la palabra \" el otro\". Tengo una amiga que cuando la uso siempre cree que estoy hablando del otro chico al que ama. Y no le puedo explicar que hablo del otro, la otredad. Es el otro yo, el que te piensa.
Mañana voy a ser otro. ( Eso, la tambalea). Me canso de ser yo. Lean al poeta que dijo sucede que me canso de ser hombre. Lean a veces, de pasada, a los poetas. Siempre explican bien la vida. Los poetas aciertan, algunas veces.
Mañana que voy a ser otro, que voy a pensar otras cosas y voy a tener otro aspecto es cualquier día.
Un día dije NO HE ESCRITO Y HAY QUE ESCRIBIR EN ESTOCOLMO. También dije CUANDO FUI A ESTOCOLMO PESABA 80 KG 100 GRAMOS.
Y me asalta una duda. Ontológica. ¿Eso lo escribí yo, o lo escribió el otro? El otro yo.
Acabo diciendo que nada dura nada está completado y nada es perfecto. También que hay dos cosas ciertas y una mentira.
Otro día ( uy¡) les cuento otras cosas.