Posmodernidad

LUESIA

david musgö 2 min de lectura
LUESIA
🎙
Escuchar este artículo
LUESIA

la posmodernidá es Paganini (24 Caprices. quiero pensar que esto quiere decir Caprichos y es una palabra bien bonita). la posmodernidá te aguarda cerca de un rincón o una esquina, que son sitios perfectamente ubicados. qué hago yo con decir te espero en tal calle o en tal recoveco,

es un capricho decir eso. alguien toca un violín en una esquina pongamos de color rosado, o color añil.

la posmodernidá sonríe en el otoño. se prueba los mejores abrigos, uno negro overside, u otro, u otro.

el sábado, bien pronto, Lucas y yo, fuimos a Luesia, AL NOROESTE, decía una ANDADA DE OTOÑO. bien que madrugamos y vimos un zorro, o un raboso. no sé si será lo mismo. ¿sabes que me daba cuenta mientras andaba?, que las hojas preciosas, que inundaban el camino, no sé si eran, de carrascas, robles, hayas. no lo sé. que tampoco sé que animal es este o este otro.

pues hicimos eso, una andada. y fuimos felices. ora sufriendo, ora hablando. estuvimos cinco horas.

resulta, que Lucas y yo, de niños, veraneábamos o algo parecido en Luesia. entonces me propuso L. ir a andar. y fue un acierto. la montaña, el árbol, los ruidos, la niebla, parece que va a llover.

yo recordaba que en un puente. y buscamos ese puente. y le dije a L. aquí una monjita que no recuerdo el nombre nos enseñó

a cantar una canción que decía: pregúntale a las estrellas si por la noche me ven llorar/ pregúntale si no busco para quererte la soledad.

estuvimos cinco horas subiendo y bajando. bajando y subiendo. pero parecía más subiendo que bajando. y además he llegado a la conclusión que bajo fatal. entonces, éntreme dónde no supe, y salíme no sabiendo.

luego tomamos una cerveza y dos tapas. decía Emilio G. que a los pueblos hay que ir a gastar (un poco) 

y luego comimos un montón de gente. unos chicos de Alhama (Alabama) de Aragón hacen unos garbanzos con sepia calamares y gambas que dan ganas de repetir. yo repetí a lo traidor, y L. dijo, que, en algunas andadas, te engordas, en vez de perder, de bien que te tratan. entre los puestos de avituallamiento unas cosas y otras te vas a casa con ganas de echarte la siesta. comimos al lado de Mayte que es una alagonera de pro, hablamos de árboles y de reaccionar. nos reímos. 

sabes, al abandonar Luesia, al dejar atrás mis recuerdos de niño, espliego y juncos, en la radio del coche de mi hermano sonó EL SONETO DE LUNA, de Antonio Gala, y yo canté con la Clara Montes: Dos bocas una a otra se bebían/ dos bocas una a otra se bebían, pero antes dije mi verso favorito: ENJALBEGÓ LA NOCHE DE AZUCENA.

Compartir Facebook Twitter/X WhatsApp

También en Posmodernidad

mARZO
Posmodernidad

mARZO

0 comentarios

Deja un comentario

Inicia sesión o regístrate gratis para dejar un comentario.