No viene a cuento

Tóxica

Marimar Solanas 2 min de lectura
Tóxica
🎙
Escuchar este artículo
Tóxica

Lectores y oyentes de La Garceta, creo que estoy consiguiendo algo importante.

Estoy tomando distancia.

Estoy luchando entre el \"te dejo\" y el \"te necesito\".

Verán: me estoy alejando de algo tóxico, de una relación... A ver si lo consigo.

Resulta que la conocí hace tiempo. 

Al principio era una invitada simpática, que sólo aparecía en las fiestas, en noches de celebración, en momentos divertidos...

Llegaba, y fluían las palabras, desaparecían inseguridades y complejos... hasta parecía que te desconectaba de la realidad que a veces no se soporta.

Con el tiempo, dejó de llamar antes de entrar, cogió confianza, y venía mucho. Estaba cerca y hacía señales para yo la viese. Y yo, iba.

Sin darme cuenta, estaba conmigo mucho tiempo. Solícita, dispuesta, y hasta podría decir que necesaria.

Y yo disfrutaba de su compañía.

Pero pronto no se conformó con compartir momentos de celebración: se coló en mi rutina y en mis pensamientos. Se volvió insistente, exigía atención. No se separaba de mí, ahí discreta, casi imperceptible, tirana y demandante también.

Ya no pude quitármela de encima, me tenía atrapada y rodeada. Pero hacíamos buen equipo. Era muy pesada, pero ya éramos inseparables.

Empecé a notar miradas a mi alrededor, y silencios cuando estaba con ella. Es que me estaba aislando. Pero esto lo vi tiempo después, cuando decidí tener espacio en tierra firme... no volando.

Un día, en el espejo la vi tan cerca, que sustituyó a mi sombra, y yo sólo era un ente personal ajeno. Parecía mi dueña. Me asustó.

Así que decidí ignorarla para ver si me dejaba respirar un poco. Anulaba planes con ella, pero al volver a casa me estaba esperando.

Así que le hablé un día directamente. Le expresé firmemente mi deseo de poner distancia, de dejarla, porque mi círculo personal se alejaba por ella, y yo necesito un equilibrio.

Le dije que después de tanto tiempo, siempre estaría presente y que nuestra convivencia había tenido algo positivo, no era todo negativo. Me mostró partes de mí que desconocía, las cuales, ahora sé que debo atender yo sola, sin ella.

Le dije que me exigía demasiado, que me aislaba demasiado, que me desgastaba demasiado.

Le dije que no era odio, que siempre iba a estar en mi mente

Le dije que era amor. Pero amor por mí.

Alguien de ustedes habrá tenido este tipo de relación que les haya condicionado ¿no?.
Sé que no estoy sola en esta batalla y que lo voy a conseguir.

Compartir Facebook Twitter/X WhatsApp

También en No viene a cuento

Mi amor
No viene a cuento

Mi amor

0 comentarios

Deja un comentario

Inicia sesión o regístrate gratis para dejar un comentario.