Soy un habitante de esta Zarracatalla de mundo, atraído por los sonidos que producen las cuerdas de nylon al zumbar en una caja acústica, increíblemente atrapado por los aromas y texturas que salen de mis cazuelas y fogones, hipnotizado por las líneas que describe mi bolígrafo al escribir sobre lo que adoro que es mi tierra Aragón y locamente enamorado de mi pequeña familia con olores y matices a bizcocho, chocolate y magdalenas. Compuesto a partes iguales de fórmula magistral de rebotica y golpes de contador de taxímetro. Y a caballo (nunca mejor dicho) de los adoquines de la ciudad del viento y la chimenea de la azucarera. Una hoja de Higuera y una rosa de Azafrán marcaron mi infancia. Puede que no entendáis nada… pero si lo metéis en una coctelera y agitáis saldrá un coctel muy freak llamado Eduardo José Comín Diarte.