a veces nos da pena cómo pasa el viento. y el tiempo. el tiempo es una oruga que no se para (esto ya lo dijo alguien). el viento es cuando miro los árboles de la Matilla y digo: se van a caer, y casi que tengo miedo.
voy a empezar con el pasado. el otro día pensaba cosas que tenía pendientes y no se cumplieron, por una cosa u otra. unos masajes thais, ver el canto de los monjes de Silos, ir a Boston, que sé yo, cosas así, de ese tipo.
en el presente tengo que mandarle una foto a Juan de un verso que nos gusta: Vendrá La Muerte Y Tendrá Tus Ojos. ahora recuerdo tanto cómo seguí a Cesare Pavese, que me empezó a preocupar. era el pasado.
pero el verso nos gustó. en este presente nos gusta otros verso de Cortazar: y después despertamos, y es domingo y febrero.
ahora estoy escribiendo que voy a ver una obra de teatro que dice FEDERICO, NO HAY OLVIDO, NI SUEÑO: CARNE VIVA. cuando tú lo leas estará pasando, o quizás ya habrá pasado. la memoria, la memoria.
esta mañana mi editor me ha dicho: David, ¿ te ha llegado un libro que te mandé la semana pasada?
nos la pasamos, como estoy demostrando, con el péndulo del tiempo oscilando encima de nuestras cabezas ( de chorlito, la mía).
me voy a apuntar ( futuro) en el circuito de Carreras de nuestra Ribera Alta. domingos por la mañana: PRADILLA GRISEN PINSEQUE SOBRADIEL FIGUERUELAS TORRES ALAGÓN LUCENI. y más adelante y más serio LA MARATÓN DE MARATÓN.
ahora oigo a Sofía Isella (Above the neck) - encima del cuello- y tomo un té de frutas del bosque. ese sabor extraño que nunca acaba de convencerme y que en el pasado se inventaron unos publicistas de Minneapolis.
¿ dónde quiero ir a parar con estas disquisiciones sobre el tiempo? a ninguna parte. quizás sea un triunfo del inconsciente o subconsciente ( no sé si serán lo mismo) y un recuerdo a Gómez L. un compañero del cole que dijo EL TIEMPO EN BERGSON. pero ¿ quién sería Bergson? maldita sea, no estábamos preparados para eso.
también te digo que a partir de ahí, ese día, mi vida cambió estrepitosamente.