Elena Martín Nicolás enamorada de la naturaleza y los animales desde que es consciente, decide entrar en mayor simbiosis con el mundo natural y por esta razón migra de la gran urbe, Zaragoza, a un pueblecito de la ribera, Alcalá de Ebro. Es aquí donde se interesa más de cerca por la fauna ribereña y especialmente por el mundo ornitológico. No tardará en aficionarse a trabajar el cuero y plasmar gracias al repujado las figuras de pájaros de la ribera en su obra.
Elena lleva trabajando el cuero desde el año 2015, convirtiendo en su profesión el trabajo del cuero bajo la marca de su empresa Cuericos, que es a su vez patrocinadora de esta gaRceta.
Probablemente el ave más presente en nuestra comarca, la cual ha dado lugar a muchas historias y leyendas a lo largo de su área de distribución. Los europeos del norte, alguna vez alentaron a las cigüeñas para que anidaran sobre sus casas esperando que estas aves les traerían la fertilidad y la prosperidad.
Rápido y de espectacular plumaje. Inconfundible su azul eléctrico cuando lo ves pasar como un rayo por el río. Realiza vuelos rectilíneos cruzando el río a gran velocidad.
De aspecto vistoso y de espectacular canto, este pajarillo lo podéis observar en grupo cerca de sotos y arboledas. Tejen sus nidos con tanta fuerza que estos pueden temporalmente retener el agua.
Ave rapaz nocturna, elegante y silenciosa. Su población se encuentra en retroceso, hasta hace unos años se podían ver y oír más fácilmente que en la actualidad en los campanarios y graneros de los pueblos. Puede girar hasta 360 grados su cabeza y tiene 3 párpados.
Por su proximidad al hombre, forman parte de la cultura popular, y su llegada a nuestros pueblos (llegada cada vez más temprana por consecuencia del cambio climático) se considera que anuncian la primavera. Una pareja puede hacer hasta 1000 viajes en búsqueda de lodo para la construcción de su nido.
Ave de gran tamaño y aspecto inconfundible, fáciles de observar durante el invierno posadas en las orillas de nuestro río Ebro. Se queda inmóvil en la orilla, para no ser vista por sus presas.
Su llamativa cresta la hace inconfundible; en primavera se la puede ver buscando alimento en las lindes de los campos de cultivo. No limpia sus nidos de restos de alimentos y excrementos. De esta manera lo defiende de sus depredadores.
Ave sociable que es fácil observar en parques y huertos de nuestros pueblos, sobre todo durante el invierno. Hincha su pecho cuando se siente amenazado.
La oropéndola llega en mayo a nuestra comarca para pasar todo el verano. Difícil de ver ya que es un ave muy esquiva, aunque sí la podremos escuchar mientras paseamos por nuestros sotos ribereños. Unos 3.000 km recorren en cada viaje las oropéndolas que visitan Europa desde Kenia, Uganda y Tanzania, entre otros países africanos.
Ave muy llamativa en cuanto a sus colores y su canto, de ambientes arbolados y asidua a comederos y nidales artificiales. Fácil verlo revoloteando y saltando de ramita en ramita por los árboles de la ribera. Esta especie permanece en el mismo lugar donde nació durante todo el año, sin realizar migraciones.
Invernante habitual en nuestra comarca, su llegada en otoño y su partida en primavera marcan el ritmo de las estaciones. Su vuelo en formación de V y su sonoro trompeteo son inconfundibles en el cielo ribereño.
Pequeño pero agresivo depredador. Caza insectos, lagartijas e incluso pequeños pájaros. Tiene la peculiar costumbre de empalar a sus presas en espinas o alambres para guardarlas como despensa.
De mi pasión por la naturaleza y en especial por el mundo de las aves, nace la colección de Mira el Pajarico, que trata de dar a conocer la riqueza ornitológica de nuestra comarca; la manera de hacerlo pasa por la artesanía. Para unir de esta manera, trabajo con pasión, y arte con naturaleza.
En esta exposición podremos ver algunas de las figuras de las aves de la ribera en ilustraciones plasmadas en carteras y monederos de cuero.
La técnica que utilizo para dar forma a estas ilustraciones es el repujado con buriles, disciplina artística que consiste en dar forma, relieve y volumen al dibujo.
Dicha técnica constituye un gran legado cultural transmitido por los árabes, a día de hoy son pocos los artesanos que trabajen el cuero repujado; poder darlo a conocer y promoverlo, es una manera de que no caiga en el olvido.
Para ello utilizaremos cuero de curtición vegetal, apostando así por una alternativa más beneficiosa y sostenible para el medio ambiente y el ser humano, y por un proceso más artesanal que resiste frente a lo industrial.
A la hora de plasmarlas, lo hago a pincel con pintura acrílica o acuarela; este proceso de trabajo precisa de una parte fundamental previa de observación y comparación para no perder detalle alguno en cuanto a proporciones y colores.