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PERSONAS NO OYENTES

Montse Roche Hernández Montse Roche Hernández 4 min de lectura
PERSONAS NO OYENTES
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PERSONAS NO OYENTES

Quiero dedicar mi relato, esta semana, a las personas sordas. Pero, no puedo empezar sin hacer una breve referencia biográfica a Juan Pablo Bonet.

Este ilustre torrero nació en El Castellar en 1573, su nombre era Juan, su apellido Pablo Bonet. Se fue a Madrid, casó y tuvo un hijo llamado Diego.

Pablo Bonet fue secretario de Juan Velasco y del Rey Felipe IV.

El segundo hijo de Juan Velasco, contrajo una enfermedad que lo dejó sordo. A consecuencia de esto, Pablo Bonet intervino en la educación del niño. En 1620 se publicó ¨Reducción de las letras y arte para enseñar a hablar los mudos”.

Se dice que era hombre de gran cultura, versado en sociología, historia, filosofía, literatura y gramática.

Juan Pablo Bonet falleció en Madrid el 2 de Febrero de 1633. Fue enterrado quedando pendiente el traslado de su cuerpo al convento de las monjas de Alagón.

Después de este breve marco introductorio, me voy a atrever a describir periodos de la historia de las personas no oyentes y una pequeña pincelada sobre su gramática, después de haber estudiado tres años Lengua de Signos Española.

Para comenzar os diré que ellos no son mudos, ya que tienen su propia lengua. Tienen signos y una gramática muy peculiar: los verbos se ponen, siempre, al final de las oraciones y en infinitivo. Para establecer el tiempo verbal, utilizan la articulación del brazo y la gesticulación de la cara. Los adverbios, suelen colocarse delante. Para que me entendáis, para decir, por ejemplo: "Nosotros comeremos mañana". Ellos dicen: "Mañana nosotros comer".

Además, la L. S es diferente en cada país, y también en las diferentes comunidades autónomas.

Ahora podéis entender la dificultad que tienen para entender correspondencia médica, libros, revistas..

Necesitan intérpretes para ir a médicos, abogados… y, la pena, es que no hay suficientes para toda la demanda que hay.

Carmen, mi profe de L.S, nos enseñó a entender su universo. Ellos son sordos, pero tienen más desarrollados otros sentidos. Sí queríamos hablar con ella o que nos contestara alguna duda, pisábamos fuerte el suelo y ella notaba la vibración, se giraba y nos contestaba. Al principio, me sorprendía mucho, me encantaba "escuchar" sus historias.

Nos contaba que teníamos que entender que el colectivo sordo es desconfiado con la sociedad. ¡Normal!, pensad el no oír, no escuchar, no saber quién viene por detrás, ver sólo miradas hacia tu persona…

Ellos tienen en sus casas diferentes aparatos que nosotros; el timbre en vez de sonido, es un cambio de luz, al igual que el despertador. La televisión, la tienen siempre con subtítulos. Gracias a tecnologías o aplicaciones como la cámara de WhatsApp, pueden establecer comunicaciones instantáneas con otras personas.

¿Sabíais que las personas sordas, en algunas culturas y épocas históricas fueron marginadas e incomprendidas?

En Grecia, el filósofo Aristóteles afirmaba que las personas sordas no podían razonar porque no podían hablar, lo que influyó negativamente en la percepción de la sordera durante siglos. Se creía que sin lenguaje oral no había pensamiento.  

Los espartanos valoraban mucho la fuerza física, la salud y la capacidad para la guerra. Al nacer un niño, los ancianos lo inspeccionaban, y si mostraba signos de debilidad física o sensorial, como la sordera, según fuentes, eran llevados al Monte Taigeto y arrojados por un barranco llamado Apothetai.

En la Edad Media,  las personas sordas eran relacionadas con el mundo demoníaco y la brujería. Sin embargo, en algunos monasterios se usaron sistemas de señas rudimentarios para hacer posible  la comunicación.

Con Hitler, una de las políticas más crueles fue la aplicación de la Ley para la prevención de la descendencia con enfermedades hereditarias (1933). Según esta ley, las personas consideradas portadoras de defectos genéticos, incluidas las personas sordas, eran obligadas a ser esterilizadas.  La mujer sorda era, frecuentemente, objeto de abuso sexual. Ellas no podían denunciar fácilmente los abusos y no podían defenderse en juicios. 

Algunas mujeres sordas, consiguieron esconder su sordera. Sus testimonios son una fuente valiosa para entender esta parte olvidada del Holocausto. 

La dictadura franquista promovía un ideal de unidad nacional basado en la homogeneidad, por tanto, la sordera era una desviación a corregir. Estas eran invisibilizadas en la vida pública y apenas contaban con derechos, ni representación. 

En la actualidad, os diré que en 2025, como publica el periódico  El Pais El obispo Reig Pla asocia la discapacidad con el pecado y el desorden de la naturaleza, estas palabras las dijo en su homilía el 11 de mayo de este año en Salamanca. En fin...

Para concluir quiero destacar la figura de Juan Luis Marroquín, su sordera no le impidió conseguir una audiencia con el Franco para la apertura de colegios exclusivos para niños y niñas sordas.

También, os diré que las personas sordas, por lo general, son bromistas y geniales. A mi me encanta estar con el tío de mi marido; me recuerda signos olvidados, y bromea sobre su sordera. Hace unos días me contó que la I.A le ayuda mucho a entender escritos e informes médicos.

Os animo a indagar y descubrir la L.S.E

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